Carta del Presidente Honorario de la Fundación Txema Elorza Molt Honorable Sr. Jordi Pujol
Barcelona, junio de 2008
Las cosas se pueden hacer de diversas maneras. Se pueden hacer porque no queda más remedio. Se pueden hacer cansinamente. Se pueden hacer, y esto ya es positivo, porque es obligación hacerlas, porque hay un contrato, porque uno se gana la vida con ello. Pero en la forma de trabajo de Txema Elorza había algo más que esto. Mucho más. Había alegría, ganas de hacer las cosas bien. Había deseo de ser útil, de ayudar a los demás. De convertir el trabajo en un factor de realización personal y de relación positiva con los demás.
Se ha dicho con ánimo pedagógico que "el trabajo mal hecho no tiene futuro, el trabajo bien hecho no tiene fronteras". En el caso de Txema Elorza esto se ha hecho realidad. Su forma positiva de trabajo no ha tenido fronteras. Ha ido más allá de su persona y de su vida, más allá de su ámbito inmediato y de su tiempo. Sus valores humanos y profesionales le han transcendido y hoy para muchos son, a través de la Fundación Txema Elorza, ejemplo y estímulo.
Barcelona, junio de 2008
Las cosas se pueden hacer de diversas maneras. Se pueden hacer porque no queda más remedio. Se pueden hacer cansinamente. Se pueden hacer, y esto ya es positivo, porque es obligación hacerlas, porque hay un contrato, porque uno se gana la vida con ello. Pero en la forma de trabajo de Txema Elorza había algo más que esto. Mucho más. Había alegría, ganas de hacer las cosas bien. Había deseo de ser útil, de ayudar a los demás. De convertir el trabajo en un factor de realización personal y de relación positiva con los demás.
Se ha dicho con ánimo pedagógico que "el trabajo mal hecho no tiene futuro, el trabajo bien hecho no tiene fronteras". En el caso de Txema Elorza esto se ha hecho realidad. Su forma positiva de trabajo no ha tenido fronteras. Ha ido más allá de su persona y de su vida, más allá de su ámbito inmediato y de su tiempo. Sus valores humanos y profesionales le han transcendido y hoy para muchos son, a través de la Fundación Txema Elorza, ejemplo y estímulo.
Jordi Pujol


